QUE PENSAMOS

La caridad es un deber cristiano. Cáritas actúa en la realización de obras caritativas y sociales, a través del compromiso temporal de los laicos. Una mirada a nuestra sociedad, hecha desde la óptica de la pobreza y exclusión, ofrece la necesidad de establecer retos y criterios de actuación necesarios.

Tanto el crecimiento económico como el propio orden internacional establecen que una buena parte del desarrollo está basado en la explotación y el empobrecimiento de los llamados países del Sur, lo que hace visible el problema de la distribución. Una realidad que debe ser núcleo de reflexión en las políticas sociales.

En nuestro país, la acción preventiva y rehabilitadora de los grupos sociales en situación de precariedad y/o exclusión social es muchas veces llevada a un segundo plano. Cáritas tiene una responsabilidad en la animación de la caridad y en la coordinación de intervenciones sobre los colectivos más golpeados por las injusticias.

La caridad no sólo es la expresión de ayuda a los más desfavorecidos sino también la actitud solidaria de dejarnos ayudar por ellos. Una forma esencial de ser Iglesia.

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